Llegó tarde, pero fue. "Estuve trabajando", se excusó Domingo Amaya. Al intendente lo esperaban ayer en la Casa de Gobierno, luego de las tensiones en el armado de la mesa de autoridades del Concejo capitalino. Charlaron unos instantes y, en público, trataron de mostrar que entre ellos no hay cortocircuitos políticos.
El número uno y el intendente